Si me conocieras en persona, quizás verías a tres personas distintas: el catequista, el desarrollador de apps y el que recicla con pasión. Pero hoy quiero contarte por qué en realidad solo soy una sola persona, y cómo todo converge en un mismo llamado.
Mi Primer Encuentro con la «Ecología Integral»
Cuando leí Laudato Si’ por primera vez, una palabra resonó más fuerte que ninguna: «Integral». No se trataba solo de reciclar botellas o de plantar árboles (que eso está muy bien). El Papa Francisco hablaba de una ecología que integra el cuidado de la Tierra con el cuidado de los pobres, la economía, la tecnología y la fe. Aquí fue donde mi mundo «se hizo click».
El Catequista: Porque la Creación es un Don
Como catequista, mi trabajo es ayudar a otros a encontrar a Dios. ¿Y cómo no verlo en la belleza abrumadora de un bosque, en la complejidad de un río, o en el milagro de una semilla? La ecología no es un tema «verde» más; es un acto de gratitud por el regalo de la Casa Común que el Padre nos ha prestado. Catequesis y ecología son dos caras de la misma moneda: el amor además hay que recordar que en Génesis Dios nos manda a cuidar la creación.
El Desarrollador: Porque la Tecnología debe servir al Hombre y a su Casa
Paso horas frente a una pantalla creando código. ¿Es esto contradictorio con cuidar el planeta? ¡Al contrario! La tecnología es una herramienta potentísima. Puedo crear una app que ayude a las familias a reducir su desperdicio, o diseñar una web para una parroquia que quiera empezar su grupo de cuidado de la creación. La tecnología, bien orientada, es un instrumento maravilloso para esta misión integral.
Y Ahora, Este Proyecto
Por eso nace este espacio, Ecología Integral con Ariel Vargas. Es el lugar donde mis tres pasiones se unen para servir. Aquí encontrarás:
- Contenido que una fe y ecología de forma práctica.
- Reflexiones para profundizar en el mensaje de Laudato Si’.
- Y, en el futuro, herramientas digitales y recursos que te ayuden a vivir este llamado en tu día a día.
Este no es solo un blog más. Es una invitación. Una invitación a ver el mundo con ojos de agradecimiento, a actuar con responsabilidad y a usar todos nuestros talentos—incluidos los digitales—para cuidar nuestro hogar común.
¿Te unes a este camino? Déjame un comentario contándome qué te motiva a ti a cuidar de la creación.